Raewyn Connell
Es integrante de la Academia de Ciencias Sociales de Australia y ha recibido el premio de la Asociación Americana de Sociología por sus contribuciones a los estudios sobre sexo y género. También ha sido galardonada por la Asociación Australiana de Sociología por sus distinguidos servicios a la sociología en Australia.
Es actualmente profesora en la Universidad de Sydney y miembro de la Academia Australiana de Ciencias Sociales. Tiene el cargo de editora principal de la revista Teoría y Sociedad, que es la plataforma editorial de ocho ciencias sociales. Pero, sin duda, los aportes de Connell a la teorización y construcción social de las masculinidades no sólo han dado paso a la creación de esta nueva área de investigación, sino que son los que le han canjeado el reconocimiento internacional. Su libro, Masculinidades, publicado en 1995, hoy ha sido ya traducido al italiano, sueco, alemán, español y chino.
En el libro mencionado plantea que si bien las sociedades han dado explicaciones culturales al género, no todas tienen el concepto de masculinidad. Se trata de un concepto relacional que surge en oposición a la feminidad. Connell identifica cuatro grandes corrientes de acercamiento al concepto de lo masculino. La primera es la esencialista, aquella que privilegia un atributo o característica de lo masculino y sobre ella fundamenta la explicación de la vida de los hombres; la debilidad reside en la arbitrariedad de ese atributo (el que fuera), los mismos autores de esta rama de pensamiento no se han puesto de acuerdo sobre una única cualidad que definiría lo masculino. La segunda sería la positivista, que se basaría en los hechos para determinar lo que los hombres son en realidad, su principal debilidad es que no considera los contextos culturales que determinarían que esa realidad sea variada y diferente. La tercera es la normativa, aquella que establece un comportamiento adecuado y permitido (expresado en la sentencia de que los hombres no lloran, como en muchas otras similares), que principalmente se configuró a través de los medios de comunicación, por las películas y por una serie de representanciones del ideal de lo masculino, pero que cae en contradicciones en parte por su caracter esencialista que no reconoce las diferencias al interior de la colectividad masculina. La cuarta es la semiótica, aquella que deja lo individual para definir lo masculino en un sistema de diferencias simbólicas, en la que entra en juego la feminidad; en este ámbito lo masculino es el lugar de la autoridad simbólica y lo femenino se presenta como la carencia; su limitación es que siempre remite al discurso, aunque es útil para el análisis cultural al poner en primer plano la condición relacional del concepto en la sociedad.
Aunque existen muchas masculinidades conviviendo siempre hay una que se plantea como la hegemónica y que margina a las otras en todo sistema de relaciones de género. La masculinidad hegemónica no es un tipo de personalidad fija, es más bien aquella que se encuentra en una posición superior; porque sin importar el momento, la cultura siempre preferirá alguna forma de masculinidad. No se trata de la vivencia de una mayoría puesto que ésta es vivida de manera total por muy pocas personas en una sociedad. La masculinidad (como la feminidad) siempre está sujeta a contradiciones internas y rupturas históricas y lo hegemónico se determina en una relación histórica móvil. Actualmente la mayor dominación se establece entre los hombres heterosexuales y los hombres homosexuales, porque la homosexualidad es el depósito de todo aquello que la masculinidad hegemónica desecha simbólicamente, por ello la homosexualidad se asimila con facilidad a la feminidad. La transexualidad es otro ámbito que también pondría en entredicho la masculinidad hegemónica pero que es normalizado por la práctica médica que ordena los cuerpos según la ideología social ligada a la dicotomía de género.
En sus investigaciones más recientes Connell ha reflexionado sobre la relación entre masculinidad y globalización neoliberal, aunque esperamos también que reflexione sobre su cambio de identidad, puesto que no deja de ser paradójico que la estudiosa más importante de las masculinidades sea precisamente una mujer.
Aquí una breve lista de sus libros más importantes:
- Roles masculinos, masculinidades y violencia. Hacia una cultura pacifista. 2006.
- Género. 2002.
- Masculinidades. 1995.
- Género y poder. Sociedad, persona y políticas sexuales. 1987.
Lista completa de libros:
http://www-personal.edfac.usyd.edu.au/staff/connellr/books.shtml
Fuentes:
http://en.wikipedia.org/wiki/R.W._Connell
http://applications.edfac.usyd.edu.au/about/admin/FMPro?-db=EDF_SD_staff&-format=staff_profile_template.html&-error=stafflist_template.html&-lay=web&code=rcon&-Find
Una entrevista:
http://www.mavaindia.org/Interview_Connell.html

